LA VIDA PASA BAJO LA SOMBRA DEL MANGO
Cuando estoy en Beleko me gusta ir a los huertos de las mujeres. Se llaman así porque son terrenos que gestionan exclusivamente ellas, sin que sus maridos se entrometan, y todos los beneficios de los productos que cultivan y luego venden Sigue leyendo →
UN DÍA EN LA CLASE DE DOUSSOU FANÉ
Uno de esos días en los que el calor aprieta y te quita las ganas de hacer cualquier cosa. Ni leer, ni escribir, ni actividad física alguna, por supuesto. No te aguantas ni a ti misma y al final te Sigue leyendo →
HE SOÑADO CON MI PUEBLO AFRICANO
La chica de ciudad nunca había tenido un pueblo. Cuando era pequeña, todos los niños se iban en verano al suyo y a la vuelta, en el inicio del curso escolar, traían historias de sus peñas, sus fiestas, sus primeros novios y Sigue leyendo →
VE A CONOCER EL MERCADO DEL HIERRO… O NO
La primera sensación no es nada halagüeña. El calor abrasa la piel. Una fina capa de polvo de color pardo cubre absolutamente todo, incluido a ti. Hay basura por todas partes, y no existen carreteras, sino caminos de arena. Carrocerías Sigue leyendo →
MEDELLÍN FUE MÁS DIFÍCIL QUE ABROCHAR UN BOTÓN REBELDE
Recuerdo que cuando era pequeña no quería convertirme en adulta. Ser mayor se veía muy complicado. Lo pensaba cuando tenía que atarme los cordones de las zapatillas o abrocharme unos pantalones rosas de una pana muy gruesa. Es que no Sigue leyendo →
BAMAKO-MADRID-MEDELLÍN
Así es la vida. Tan pronto está una en medio del campo africano pasando calor, comiendo polvo y haciendo fotos a mamás con bebés a la espalda en sus huertos como se encuentra en medio de un aeropuerto colombiano abarrotado. Sigue leyendo →
Y ESTA ES LA VIDA QUE AMO (NO ME SAQUÉIS DE BELEKO)
Y esta es la vida que amo. No se dan cuenta de que estoy escribiendo sobre ellos. Unos con su portátil, otro con un libro de Saramago, otro batallando con una infusión demasiado caliente. Y, en general, dejando pasar la Sigue leyendo →
LA VIDA SOCIAL DE LA CIUDAD DE LOS COCODRILOS
Te asomas a la ventanilla del coche en busca de las siete diferencias. O 15 o 50. Todo es igual y diferente al mismo tiempo. Los mismos comercios informales a pie de carretera, el mismo tráfico y los mismos colores Sigue leyendo →
VOLVER PARA CONTAR… MALÍ
Con más sueño que vergüenza retomo este blog caótico e imprevisible. Cuando me despedía de Tanzania no imaginaba ni por asomo que la siguiente vez que volvería a escribir sería desde un sillón de estampado tribal de un hotel de Sigue leyendo →
Crónicas tanzanas XI: Y este cuento se acabó
Me despedí de Tanzania de la manera más dulce y sin dolor, ya que me fui sin saber que ya no iba a regresar. Casi fue mejor así. Si hubiera pasado los últimos días pensando que no iba a volver Sigue leyendo →
