Moher me recuerda que estoy viva

Hola Andrés: Vuelvo a ti tanto tiempo después. Hace un par de semanas de nuestra última charla por Whatsapp, como ocho meses, si no más, desde la última vez que te vi, y un año y medio por lo menos Sigue leyendo →

Borracha de Galway

¿Qué se hace en una ciudad cuando no sabes nada de ella, no has leído nada, no tienes guía de viaje ni Internet a mano… y el tiempo es escaso? Pues improvisas los paseos, sin más aspiraciones. A mi entender Sigue leyendo →

La costa más solitaria del mundo

Vuelvo a estas fotos y las veo todas grises. Cementerios, carreteras, ríos, mares y casas, todo es lo mismo. Y pese al frío que me transmiten las imágenes, me cuesta escribir en medio de este caluroso Madrid del mes de Sigue leyendo →

Kerry, el verdadero anillo para gobernarnos a todos

Porque te embruja hasta el punto de querer quedarte para siempre en él. Y no con él, porque no es un objeto sino un lugar. Es el Anillo de Kerry, en el condado del mismo nombre, al suroeste de Irlanda. Sigue leyendo →

Buscando Killarney en el mapa

Un sonido estridente retumba en tus oídos. Pero no es el despertador, sino un gallo. Antes de abrir los ojos piensas, aún entre sueños, que huele diferente, que la cama se siente de otra manera. Todo esto ocurre en tu Sigue leyendo →

Arte callejero en Salamanca

Me escapé el fin de semana a Salamanca para visitar a mi buen amigo Andrés o, mejor dicho, a secuestrar a mi buen amigo Andrés por una buena causa: ver a Extremoduro en Valladolid. Sobre el concierto no voy a escribir Sigue leyendo →

Albania, cuánto me dueles

Fui, vi y no vencí. No había nada que conquistar, aunque sí mucho que recordar. Fueron 36 horas intensas en Tirana, la capital de Albania, la ciudad que durante un frenético mes fue un hogar para mí y para mis Sigue leyendo →

Periodismo comprometido en Melilla

(Esta entrada fue escrita la madrugada del sábado 12 de julio en el aeropuerto de Estambul. No la he publicado hasta ahora porque no he tenido tiempo) Otra vez. Vuelvo a pasarme unas cuantas horas muertas en el aeropuerto de Sigue leyendo →

He soñado a la muerte, y ha venido

La otra noche soñé con la muerte. Soñé, más bien, con la sensación de que me moría, y que era de golpe. No era a causa de una enfermedad, no era morirse de vieja ni morirse tranquila habiendo asimilado que Sigue leyendo →

Y en el Cabo de Gata resucité

Esta es una entrada de fotos bonitas. El otro día hablaba de los horrores que presencié en Almería cuando estuve haciendo un reportaje para El País sobre la trata de mujeres en los invernaderos de Roquetas de Mar. Me traumaticé Sigue leyendo →