Road trip à France, I: Biscarrosse

Estoy escribiendo un blog en mi portátil. Sí, ese famoso Macbook blanco que tanto critican mis colegas. Estoy escribiendo un blog con el portátil apoyado en una torreta con tomas de corriente en el camping de Biscarrosse. Lo más friki que he hecho en mi vida, con diferencia. Estoy rodeada de árboles, arbustos, mosquitos, bungalows, tiendas de campaña y caravanas. La gente juega a las palas, hace caso a los niños, se toma unas cervezas… y yo estoy dándole a las teclas en medio de mi pequeño prado alquilado por ocho euros. (por persona y día, claro).

Camino que nos encontramos de camino. / © Lola Hierro.

Biscarrosse es Francia, está en las Landas, y hasta aquí me han traído hoy Germán y Javi, mis compañeros de expedición. Son dos buenas piezas que ahora están el uno tocando la guitarra en medio del prao y el otro intentando aprender a tocar la flauta. Y este es el primer capítulo de nuestra aventurilla francesa. Una aventura muy Light porque vamos con un coche lleno de comida (y tecnología, no hay más que vernos cargados con el camping gas, la nevera que enfría si la enchufas al coche, las cámaras y el portátil), con un montón de sitios donde nos invitan a dormir y muy pocas ganas de dejar de divertirnos. Esto se aleja bastante de mi idea inicial, eso de irme un mes desde Pontevedra a París haciendo auto stop. Las cosas se torcieron por diversas causas ajenas a mi voluntad y al final no ha podido ser, pero no me importa porque este viaje imprevisto está genial, Vamos a ir hasta París pasando por varios sitios interesantes, sobre todo en la Bretaña. Y en estos días yo iré escribiendo un blog. Así, por amor al arte.

Cero jugadores. Normal con este tiempo… / © Lola Hierro.

Playas de Biscarrose. / © Lola Hierro.

El día de hoy, por decir algo , ha sido bastante poco reseñable hasta bien entrada la tarde. Ha sido la jornada más larga, desde Santander a este sitio llamado Biscarrosse. En coche y sin parar nada más que un momento en Sant Jean de Luz. Ha sido la visita menos provechosa de mi vida. No paraba de llover, así que no hemos podido salir del coche. De hecho, hemos comido dentro de él. Eso si, qué buena estaba la tortilla, la ensalada y los filetes… dentro del coche,

Como digo, todo el viaje ha sido coche, coche, coche y agua, agua, agua.

El chiringuito. / © Lola Hierro.

Esa cortina… / © Lola Hierro.

Por suerte, según hemos ido subiendo hacia el norte el tiempo se ha despejado, y al llegar a este camping nos hemos encontrado con un tiempo genial. Aquí hemos levantado el chiringuito y nos hemos ido a visitar el lago que ha hecho famosa a esta localidad. La verdad, parecía una playa, pero es un lago. Con arena de playa, tablas de surf, escuela de kite surf y piragüismo… pero un lago, vaya. Hemos hecho fotos (nos hemos juntado tres freaks de lo mismo) y ahora hemos vuelto al campamento base a cenar y beber algo.

Nosotros, los portas de la aventura.

Nosotros, los portas de la aventura.

Y no tengo que contar nada más. Los próximos días serán más interesantes, espero… Si no, vamos aviados!

Más información sobre este road trip