Pensamientos de una viajera solitaria

C’est fini. It’s over. Se acabó. Escribo estas líneas desde el escritorio de mi habitación, en casa. Tengo delante un globo terráqueo, el mejor regalo de cumpleaños ever (gracias, Thiago), y ya estoy escudriñando mi siguiente destino. Anoche rasque en mi  mapa mundi el territorio escocés. Uno menos que conquistar.

A la vez que terminé mi tercer viaje del año, terminé este cuaderno. Hace ya tiempo de eso: volví a España el 7 de octubre, y hoy es Navidad. Esta pequeña aventura de diez días me salió redonda al final: desde el tiempo, porque me hizo buenísimo, hasta en la parte emocional, porque volví fuerte.

Mi mayor temor antes de partir no era que me robaran o que cayese enferma. era sentirme sola, deprimirme y que las vacaciones se volvieran una sucesión de días interminables en los que no encontrara nada que hacer. Pero no ha sido así, ha sido todo lo contrario: he comprobado que estoy en forma, que he hecho los deberes en cuanto a esta materia y que podría seguir viajando sola y sin rumbo indefinidamente. Volví porque no tenía dinero; de lo contrario, me hubiera quedado recorriendo el planeta.

Skye-19

Momentos para ponerse a prueba…

Antes, quería dar la vuelta al mundo, viajar sola durante un año o quizá dos. Pero, secretamente, tenía miedo a sentirme mal y arrepentirme a mitad de camino. Ahora tengo mucha más seguridad en mi pues he comprobado que no necesito a nadie. en varios momentos he echado de menos a algunas personas: a mis padres, mis sobrinos, mis amigos… pero nada dramático, solo unos cariñosos pensamientos sobre cuánto les gustaría ver tal o cual cosa.

En mis momentos de soledad, he disfrutado del silencio, he tenido tiempo para pensar, para hablar conmigo misma sin interrupciones, de tomarme mi tiempo para subir a una montaña o para hacer la foto que tenía en la cabeza, aunque me llevara cuatro horas, como en Eilean Donan. Ha sido una experiencia maravillosa.

Momentos para hacer el idiota.

Momentos para hacer el idiota…

He notado al principio que llevaba mucha ansiedad acumulada y eso me obligaba a ir a toda mecha a los sitios. Cuando me sorprendí en el castillo de Urquhart corriendo a toda prisa  y visitando las ruinas a la carrera para tomar el autobús de las cinco, cuando solo había llegado una hora antes, me dije: “¿Pero qué prisa tienes, mujer? ¿Quién te espera? ¿Qué otra cosa tienes que hacer hoy más allá de disfrutar de este lugar tan increíble?”. Y así me quedé dos horazas más, a sabiendas de que a lo mejor me acababa sobrando tiempo y me aburría un poco. Y me aburrí, es verdad. Me pasé una hora esperando al autobús cuando cerraron las instalaciones. Pero creo que los viajes también deben tener momentos así.

Salir de tu ambiente te da otra perspectiva sobre tu vida y tu día a día. Comencé el viaje muy preocupada porque no sabía si aceptar o declinar una oferta de empleo con muy precarias condiciones y porque en las últimas semanas me sentía un poco inútil en mi trabajo actual. Trabajé en estas dos cuestiones intentando enfocarlas desde otras perspectivas y, al final y como siempre que viajo por ahí, me di cuenta de que ninguno de los dos asuntos eran como para que me preocupase tanto. Decidí no aceptar ese trabajo tan mal pagado porque no sería feliz y no me iba a sacar de nada. Y sobre el segundo punto decidí que no me iba a preocupar porque todo son etapas, como después comprobé, y que iba a dedicar el tiempo que me quedaba en el periódico para hacer todos los reportajes que siempre he querido hacer. No los he hecho todos, pero sí unos cuantos.

Momentos para conquistar cimas...

Momentos para conquistar cimas…

Me reafirmé en que mi objetivo debe ser el que siempre ha sido: buscar otras maneras de ganarme la vida con las miras muy anchas pero siempre teniendo en cuenta que debe hacerme feliz y que debe permitirme seguir viajando. Esta es la conclusión más importante, de hecho: debo seguir viajando, y debo orientar todos mis esfuerzos a ello.

Me hace gracia que sigo pensando exactamente igual que en 2009, cuando comencé este blog. Me quedo con las cosas buenas de la vida en mi país de la piruleta y seguiré ignorando toda la basura que nos mete la sociedad a diario en la cabeza, esa que hace que la gente viva amargada y preocupada por idioteces.

En cuanto vuelva a tener medios pondré rumbo al infinito. ¿Dónde? Aún no sé, cada día se me ocurre un lugar diferente. India tiene todas las papeletas, me llama con cantos de sirena, pero entre mi casita de Madrid y los suburbios de Delhi hay muchos lugares interesantísimos que conocer.

Momentos para maravillarse con el paisaje y sentirse libre...

Momentos para maravillarse con el paisaje y sentirse libre…

Me siento mayor, pero no en el mal sentido de la expresión. Me alegra sentirme así. Según cumplo años, aumentan mis ganas de volar, correr, escapar, vivir, conocer, explorar, sentir, caminar, probar, oler, hablar, saborear, reír, amar, descubrir… Creo que, tras dos años con los movimientos limitados por culpa de (o gracias a) mi aventura en El País, 2014 va a ser un año intenso, de los que a mi me gustan.

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6 Replies to “Pensamientos de una viajera solitaria”

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  2. Arki

    Hola Lola.

    Has sido todo un descubrimiento. Voy a viajar a Escocia este verano y también voy a hacerlo solo.
    No es la primera vez que viajo solo, pero sí tan lejos. Y he sentido todo eso que cuentas arriba en cada uno de los viajes que he hecho solo.
    Me parece muy útil tu información como punto de partida.

    Muchas gracias por compartirlo

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  3. pgschristian

    Ya me han dicho un par de veces que es más barato de lo que parece, pero yo tengo un “problema”; los viajes sólo los hago en coche y sin reservas de hotel, las prisas, horarios y aeropuertos los dejo para el trabajo… Prefiero perder unos días en el destino, incluso cambiar de planes sobre la marcha y aprovechar todo el camino. Y claro, solo el ferry a Dover ya cuesta más que algunos vuelos que he visto por Internet.
    Pero creo que saltándome un poquito mi norma, cogiendo un vuelo con tiempo y alquilando un coche allí si podré ir en breve, además Francia lo conozco bien y así me quito tentaciones de quedarme por el camino 😉
    Un saludo!

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  4. pgschristian

    Que envidia! Hace tiempo tengo en mente un viaje por Escocia y por falta de curro llevo posponiendo un par de años, además también suelo viajar solo, me soento identificado con lo que cuentas hoy, es lo que suelo buscar en un viaje, por lo que la envidia es doble 😉
    Te descubrí por una foto de este viaje que alguien retuiteó, y desde entonces me he enganchado a tu blog; ya que por ahora no puedo salir muy lejos, por lo menos leo los tuyos. Así que sigue escribiendo, que quiero seguir viajando! XD.
    Un saludo! \m/

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    • Lola Hierro Post author

      Hola! Me ha hecho muchísima ilusión este comentario, muchas gracias por pasarte! No pierdas las ganas de viajar a Escocia, aunque parezca mentira se puede hacer por poco dinero. Yo mientras seguiré contando cosas, claro que sí! un abrazo!

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