Escocia de cine o viajar sin moverte del sofá

Escocia es una estrella de cine por sí misma. Sus acantilados, castillos, valles y montañas, su verde infinito y sus vibrantes ciudades han convertido el país en un plató de cine donde se han ambientado éxitos internacionales de taquilla y de la crítica. Creo que todos hemos reconocido el espectacular paisaje escocés en cintas como Braveheart o Los Inmortales, pero hay muchas otras pelis que nos ofrecen la mejor cara del país: la capilla de Rosslyn de El Código Da Vinci, el trenecito de época de Harry Potter, las calles de Edimburgo en Trainspotting o la interminable playa de Carros de Fuego son algunos ejemplos de lo que da de sí este país. Si no puedes viajar a Escocia, siempre puedes montar una buena sesión de cine en casa y vivirla en todo su esplendor. Aquí dejo unas cuantas (muchas) ideas:

Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores (1974): ¿Quién no conoce a los geniales Monty Phyton? Una de sus películas más célebres fue rodada en Escocia (salvo algunas partes que se rodaron en un parque londinense, no sé por qué). Como dato curioso: casi todos los castillos que salen en la película son el mismo: Doune Castle, entre Edimburgo y Glasgow, pero un poco más al norte. La razón es que, pocas semanas antes de comenzar a filmar, la sociedad que gestiona el patrimonio escocés retiró el permiso de rodaje a los Monty Phyton, que tenían pensado utilizar varios castillos para su comedia. Solo les quedó Doune, por entonces de propiedad privada, que hizo de castillo de Camelot, de castillo de Guy de Lombard con el Conejo de Troya, el castillo de Anthrax lleno de vírgenes y el castillo del pantano. Si puedo, viajaré hasta ese castillo solo para decir: yo estuve en el mismo sitio que los Monty. 🙂

 

Carros de fuego (1981): Es una película británica ambientada en 1920 y basada en una historia real: la de dos atletas británicos de diferentes clases sociales y religiones que se preparan para competir en los Juegos Olímpicos de París de 1924. Se llevó cuatro premios de la Academia en 1982, entre ellos a la mejor película y la mejor música (¿Quién no conoce la mítica Chariots of Fire de Vangelis?). Una de las escenas más famosas de esta cinta fueron rodadas en St. Andrews, una bonita localidad de la costa este de Escocia que, entre otras cosas, es considerada la cuna del golf. En concreto, ese comienzo donde un montón de chicos se dejan los higadillos corriendo en la playa con la música de Vangelis de fondo.

 

Los inmortales (1986): Maravillosa producción de cine fantástico protagonizada por Christopher Lambert y Sean Connery. Los inmortales son una raza especial que solo mueren si se decapitan entre sí y por eso viven durante siglos entre los humanos. Viven camuflados entre el resto de humanos, y unos defienden el bien y otros el mal. El protagonista es el escocés Connor MacLeod (que es de los buenos, claro), y durante la película veremos su evolución desde que se convierte en inmortal hasta nuestros días. Los exteriores de la película son una maravilla, pero sobre todo destaca la espectacularidad de las escenas rodadas en el castillo de Eilean Donan, que fue construido en el siglo XIII y uno de los lugares más bellos de las Highlands.

 

Hamlet, el honor de la venganza (1990): A Mel Gibson le debe gustar Escocia porque solo cinco años antes de haber hecho Braveheart, estuvo aquí para protagonizar junto a Glenn Close el Hamlet de Franco Zefirelli. Algunas escenas se rodaron en el castillo de Dunnotar, Esta fortaleza medieval en ruinas, situada al pie de un acantilado en la costa este escocesa (a unos kilómetros de Aberdeen) jugó un importante papel en la historia de Escocia durante la Edad Media y el Renacimiento por su estratégica posición.

 

Braveheart (1995): Los montes de Glen Coe y Glen Nevis fueron escenario de esta mítica película sobre la libertad y el valor de los clanes escoceses y de su líder, William Wallace, héroe nacional, en la I Guerra de la Independencia de Escocia, entre 1296 y 1306 . La cinta, producida y protagonizada por Mel Gibson, ganó cinco Oscar de la Academia, entre ellos a la mejor película. Glen Coe también es llamado valle de las lágrimas, se dice que en referencia a la masacre de la madrugada del 13 de febrero de 1692. En ese valle, 38 miembros del clan McDonald fueron asesinados por sus invitados. ¿El motivo? Que este clan no habían prometido lealtad al nuevo rey, Guillermo de Orange. Otras 40 mujeres y niños murieron después a la intemperie, pues sus hogares fueron quemados.

 

Trainspotting (1996): Esta película, protagonizada por Ewan McGregor, muestra el Edimburgo más gamberro a través de la historia de un grupo de heroinómanos sin muchas aspiraciones en la vida. Para los más fans, hay excursiones organizadas en la ciudad que recorren algunos de los escenarios de la película, como Princess Street, con sus pubs y cafés, el hotel Rutland o la estación central de Leith.

 

El código Da Vinci (2006): El director Ron Howard eligió la capilla de Rosslyn, al sur de Escocia, para rodar las escenas finales de la película, basada en el best seller de Dan Brown. La presenta como la clave de la búsqueda del santo Grial. Los protagonistas (Tom Hanks y Audrey Tatou) encontrarán en los muros de esta iglesia la respuesta un gran enigma. No sé si ha sido a raíz de la película o viene de antes, pero en los últimos tiempos, esta capilla ha sido objeto de especulaciones relacionadas con la masonería y los caballeros templarios.

 

The Queen (2006): La película con la que Helen Mirren ganó un Oscar a la mejor actriz por su interpretación de la reina Isabel II de Inglaterra se filmó, en parte, en el castillo de Balmoral, que es la residencia oficial de la familia real británica en las Highlands desde 1892. La cinta es un relato de los sucesos políticos que ocurrieron tras la muerte de la princesa Diana de Gales y en las conversaciones que mantuvieron la Reina y el entonces Primer Ministro , Tony Blair.

 

Brave (2012): Es una película de animación, pero eso no ha sido un problema a la hora de reflejar la exuberante naturaleza del país. Disney Pixar cuenta la historia de Mérida, una impetuosa niña hija del rey Fergus y la reina Elinor. Dispuesta a seguir su propio camino en la vida, desafía la ancestral tradición de casarse con un miembro de otro clan elegido por los señores de la guerra. Mérida recurre a una bruja del bosque, pero los resultados no son los esperados y provoca el caos en el reino, y ella tendrá que enfrentarse a múltiples peligros para acabar con la maldición que pesa sobre su familia antes de que sea demasiado tarde.

 

Harry Potter: No soy muy fan de la saga del niño-mago , pero hasta yo he visto escenas en las que sale ese simpático tren de época que les lleva desde la estación de no sé dónde hasta el colegio de Hogwarts. Pues bien, ese trenecito existe: se llama Jacobita y en la vida real hace el trayecto desde Fort William hasta Mallaig, en la costa oeste. En un momento del recorrido, el ferrocarril pasa por el acueducto de Glennfinan, el mismo que Harry y Ron sobrevuelan con un coche volador en la entrega La cámara de los secretos.

 

James Bond: El agente 007 se ha paseado por Escocia en más de una de sus películas. En Skyfall (2012), Daniel Craig y Judy Dench se refugiaron en la antigua mansión de los Bond, que está en el valle de Glencoe. El castillo de Eilean Donan, que ya he mencionado, sale en El mundo nunca es suficiente (1999) con Pierce Brosnan, donde se puede ver muy bien su interior ya que es allí donde se ubica el cuartel general del MI7 después de que la sede de Londres sufriera un atentado.

 

Y ya está, por ahora. Hay muchas más películas que han utilizado Escocia como escenario, pero las dejo para un futuro post porque este me está quedando muy largo. Para interesados, podéis echar un vistazo a este circuito que ofrece Turismo de Escocia, o buscar El ilusionista, One day, Rob Roy, Mrs. Brown, Charlotte Grey, La trampa, Mi monstruo y yo, El hombre de mimbre… haber, hay para todos los gustos.

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