Vivencias en un congreso de verdad, I

Imagen: J.A. Alcaide

 

Interrumpimos la programación de Bosnia para narrar mis inenarrables experiencias como ayudante de producción/reportera salchichera/recadera en el V Congreso de Nuevo Periodismo, que se celebra en Comillas este fin de semana.

Este congreso está organizado por mi empresa, el Grupo Diario Crítico, y conmemorá el II Bicentenario de las independencias de América Latina. Esta es la parte formal y sobre ella se puede ahondar en la web del Congreso (www.congresonuevoperiodismo.com) y en cualquier medio de comunicación, ya que aquí va a haber en los próximos días más periodistas que en la guerra.

Lo que yo quiero contar es mi experiencia personal de pardilla a la que han mandado a echar un cable en plan chica para todo. Como periodista, la verdad es que nunca he participado en la organización de un evento de este calibre, y ahora que estoy aquí, en una habitación de hotel de Comillas a las dos de la mañana haciendo carteles informativos de los traslados al aeropuerto, puedo decir que flipo en colores. Y, extrañamente, este rollo adrenalínico y desquiciante me gusta.

Hoy he sufrido más estrés que en todo lo que va de año, pero me encanta. Estoy con una mujer llamada Yolanda que en su trabajo es una team lider, o sea, la puta ama, a secas. Es increíble cómo controla todo: en su cabeza tiene archivados desde los hoteles y vuelos que corresponden a cada invitado y ponente hasta el precio de los bolis que daremos en el Congreso.

Y por supuesto, están las situaciones descabelladas y las anécdotas, que pienso ir contando los próximos días. De momento, me han pasado cosas tan surrealistas como enterarme hoy de que durante todos estos días yo voy a ser la “chica del micro” de mi medio, es decir: Diariocritico trae un cámara (Alex) y Lola tiene que ir con él a lo Pilar Rubio, pero a lo cutre. Y no sé cómo me las voy a apañar, pero en fin… espero no quemar la traca demasiado, cosa difícil si tenemos en cuenta que no me puedo bajar de los tacones en cuatro días.

Lo mejor del día ha sido cuando me he dado cuenta de una “insignificante” errata que traía el programa definitivo, el cual ya habíamos enviado a una barbaridad de medios. En una de las ponencias participa un hombre que es columnista de El Mundo. Muy bien pero… leo dos veces y… oh! no puede ser! En vez de poner eso, figura como “comunista de El Mundo”. ¡Y se ha enviado a toda la prensa!

Como eventualidad, me quedo con la pérdida de la maleta de Yolanda. Iberia la ha extraviado y dentro iban todas las tejas y las acreditaciones de los congresistas e invitados. Y claro, ahora hay que encargarlas de nuevo. Vamos con el tiempo pegado al culo.

Buah, la verdad es que estoy taaaan cansada que no sé ni lo que escribo. Eso y la media docena de cervezas que me he calzado a la hora de cenar hacen que ahora esté totalmente espesa, y que la cantidad de detalles que quería contar se me hayan ido a algún oscuro rincón de mi memoria. Hablando de la cena: he conocido allí al equipo técnico encargado de la luz y el sonido. Eso me ha recordado épocas y personas del pasado, pero aún así ha sido guay porque todos son muy enrollados.

Lo que sí sé es que para mañana tengo una lista interminable de recados y no sé ni por dónde empezar. En mi nueva faceta de conseguidora, tengo que encargarme de recibir 500 botellas de agua, de que los carteles estén en su sitio y a su hora, de hacer las carpetas para los asistentes, de gorronear sobres de azúcar, conseguir termos de agua caliente, de que las señoras de la limpieza dejen Sobrellano limpio y aseado después de cada jornada, de que la periodista X tenga su prensa diaria antes de las ocho de la mañana en su habitación… Y para que no se me olvide nada ahora arrastro conmigo una carpeta llena de listados de hoteles, vuelos, personajes y demás cosas importantes.

Al contrario de lo que pueda parecer, no estoy estresada sino entusiasmada. Mañana contaré más. Este Congreso es prometedor y me ilusiona. Hay mucha gente trabajando muy duro en él. Y yo me lo estoy pasando bien, disfruto mucho cuando ando metida en marabuntas de este tipo.

Jo, y es una faena, no tengo fotos, pero bueno, ya haré cuando pueda.

5 respuestas a «Vivencias en un congreso de verdad, I»

  1. Pingback: Aventuras en un Congreso: despedida y cierre | Reportera nómada

  2. Pingback: Vivencias en un congreso de verdad, II | Reportera nómada

  3. Pablo M. B.

    Tú mil veces mejor que la novia del de Hamlet, ande va a parar..y no llames "cámara a Alex" que se nos enfada!!! es "coordinador de contenidos multimedia de Diariocrítico.com", verás cómo le gusta más 😛

    Responder

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.