La becaria del Huffington Post

Llevo más de un mes sin pasar por aquí, y no es pereza, es falta de tiempo. El mono de darle a las teclas lo tengo totalmente dominado porque en el Huffington Post me tienen completamente consentida: puedo escribir prácticamente sobre lo que me dé la gana . Es una gran satisfacción proponer cosas y que te den el visto bueno. Esa redacción de granujas es la razón por la que he dejado este blog aparcado de momento; llevo un mes haciendo mis prácticas del máster y cada idea, cada gota de esfuerzo y cada hora de trabajo se la llevan ellos.

Estoy en un periódico que, pese a que solo lleva dos meses en España, viene avalado por el enorme éxito de su hermano mayor -con el mismo nombre- en Estados Unidos y de la mano del Grupo Prisa. Y tengo conmigo a gente de Público, de RTVE, de El Mundo… y como directora, a Montse Domínguez (antes en la SER), una veterana del periodismo. Vamos, que estoy muy bien arropada, si lo hago mal es porque no tengo nada que hacer como periodista.

En este mes he publicado noticias muy chorras, totalmente alejadas de mis aspiraciones a cubrir grandes acontecimientos históricos. Y me he dado cuenta que es tanto o más difícil hace una información en clave de humor que en plan serio. He escrito sobre  los chuches de Rajoy y sobre los montajes que circulan por internet con la última caída del Rey. He revelado la fórmula exacta para hacer un castillo de arena perfecto y he alucinado describiendo las últimas salidas del plato de Intereconomía.

Aunque no todo han sido noticias graciosas. En julio ha habido momentos importantes, sobre todo en lo relacionado con los recortes del Gobierno de Rajoy. Así, escribí con mucha pena sobre la muerte de Jon Lord, teclista de Deep Purple, fui testigo de la llegada de la marcha minera a Madrid, conté la situación límite que están viviendo los dependientes y, lo más importante, seguí en directo durante casi 10 horas seguidas la macro manifestación del 19 de julio en Madrid, con cargas policiales incluidas. Estoy muy orgullosa del trabajo que ese día y esa noche hicimos los periodistas del Huffpost, ya que nuestra cobertura fue de las más exhaustivas.

Diarios de Chinatown, en Londres. En el Huffington somos menos cutres 😉

Ideas frente a la crisis

Y por último, aunque no menos importante, me encuentro muy entretenida montando una sección nueva del Huffington llamada Ideas frente a la crisis. Mi labor consiste en buscar personas que están llevando a cabo iniciativas solidarias o emprendedoras para combatir la crisis económica. Me he encontrado con un garaje de Madrid que regala patatas, vino o cerveza por cada lavado de coche, con una parejita encantadora que alquila su precioso apartamento de Manhattan, o con unas mujeres valientes que están recuperando huertas abandonadas en La Rioja.  Y sin olvidar a grupos enteros de vecinos que están arrimando el hombro para mejorar su pueblo: en la isla de Tabarca arreglaron la iglesia, en Alboraya organizaron las fiestas entre todos para ahorrar presupuesto al Ayuntamiento y en Mas d’en Pastor (Tarragona) se asfaltaron la calle ante el pasotismo de su alcalde.

Por cierto, para este asunto necesito toda la colaboración posible. Así que si alguien que pase por este blog tiene alguna idea que aportar, que me escriba un correo y me cuente su propuesta. En Twitter tenemos el hashtag #contralacrisis

En definitiva, estoy muy contenta, llena de ideas y de ganas de mejorar. Y sí, creo que estoy aprendiendo muchísimo.  Así que, al menos durante otro mes, seguiré totalmente desaparecida. Bueno, totalmente no, quien me busque, podrá encontrarme en el Huffington Post. 🙂

 

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