Todo ha estado a punto de irse al garete

 

Me quedan días para irme y ya he tenido el primer súper problema: casi me quedo sin viaje por culpa de los egipcios y sus revueltas. Ojo, que me parecen de lo más legítimas y, de verdad, que espero que el espíritu de Tahrir sirva para algo. Pero a mi Egyptair me ha dado un susto que casi me cuesta el viaje.

Debido a las revueltas, Egipto es un país complicado para viajar, e incluso para hacer escala, por lo visto. En este contexto, la aerolínea con la que viajo se encontró con que algunos países no quieren recibir vuelos procedentes de allí. Ese ha sido el caso de Malasia, entre otros. Así, el otro día recibo un correo electrónico de la compañía indicándome que la ruta El Cairo-Kuala Lumpur ha sido cancelada. Para más INRI, me ha pillado el follón en medio de mi escapada a Albania, que obedece a motivos laborales.

La solución que proponía la compañía era reintegrarme el importe del billete, algo que me haría perder dinero a todas luces porque ¿de dónde iba a sacar yo un billete tan barato como el que pillé en noviembre, a solo unos días de mi partida?

Así las cosas, me negué en rotundo a que me devolvieran ese importe y les indiqué que la compañía tiene la obligación de reubicarme en otro vuelo. Peleé mucho, mucho, mucho, muchísimo; insistí veinte mil veces en que no me importaba salir unos días después y que no me importaba tampoco que el destino fuese otro mientras estuviera en el sureste asiático. Y al final me he salido con la mía, aunque mis planes se han quedado un poco trastocados.

Si no pasa nada más, mantengo el trayecto Roma-El Cairo y unas horas después enlazo con otro vuelo que me deja un poco más al norte de lo que yo pensaba: en Bangkok. Así que ahora empiezo en Tailandia, lo que cambia por completo mis planes. Tendré que salir por patas hacia el sur según aterrice, porque sólo tengo un mes para visitar Malasia e Indonesia. Tenía pensado ver Tailandia bien al final del viaje, sin la presión de tener que coger otro vuelo en una fecha determinada.

De todos modos, no me quejo porque yo ya me veía en tierra y quedándome sin viaje, y al final no me ha salido ni tan mal. Por lo menos volaré en las mismas fechas y no tengo que pagar ningún extra.

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