No quiero vivir a medias

Una tarde enredada en la cocina, con los pelos recogidos de cualquier manera, el jersey de lana gorda y la resaca propia de haber despedido el año por todo lo alto con buenos amigos la noche anterior. Como el 2016, Sigue leyendo →

La ciudad de la nostalgia

Lleva viva mucho más tiempo que tú, y seguirá cuando tú ya no estés. El tiempo pasa por ella, por sus veteranas casas y edificios, tan apretujados que parece que en cualquier momento se fueran a caer sobre el Bósforo. Sigue leyendo →

Crónicas kenianas (I): Prefacio

Hola, soy Lola. En teoría, soy una periodista freelance que escribe historias para el diario El País sobre el estado de los Derechos Humanos en el mundo y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio marcados por la ONU. Viajo Sigue leyendo →

Crónicas etíopes X: Despedida de todo

Hace unos días anunciaba a bombo y platillo que hoy, 31 de diciembre, publicaría la última de mis crónicas desde Etiopía. Justo el día en que todo el mundo hace sus resúmenes del año, su recuento de países visitados, del Sigue leyendo →

Crónicas etíopes (VI): Las hadas madrinas de Nekemte

Creo que ya son cinco los días que llevo en Getema. Viajé hacia el pasado y aquí me he quedado: observo la vida a mi alrededor y diría que estoy en el siglo XIX. Contra todo pronóstico, no me disgusta. Sigue leyendo →

Crónicas etíopes (III): Crisis de valores

Estás dormida. Un leve traqueteo, un olor. Abres los ojos y no ves nada conocido. No estás en casa, sino en un todo terreno que circula a gran velocidad por una carretera bien asfaltada y sin tráfico. Arriba, el cielo, Sigue leyendo →

Crónicas etíopes (I): Del miedo al amor

He estado retrasando este momento desde hace semanas, y no sé por qué, la verdad. Podía haber escrito algo cuando compré los billetes de avión, hace más de un mes, o todas las veces en las que he estado haciendo Sigue leyendo →

La próxima vez que nos encontremos…

—”La próxima vez que nos encontremos, ya no seremos las mismas personas”. Ella intentó que su voz sonara firme pese a que la enfermedad le había arrebatado las fuerzas varios días atrás. No quería preocuparle más. Sabía que el viaje llegaba a su Sigue leyendo →

Albania, cuánto me dueles

Fui, vi y no vencí. No había nada que conquistar, aunque sí mucho que recordar. Fueron 36 horas intensas en Tirana, la capital de Albania, la ciudad que durante un frenético mes fue un hogar para mí y para mis Sigue leyendo →

He soñado a la muerte, y ha venido

La otra noche soñé con la muerte. Soñé, más bien, con la sensación de que me moría, y que era de golpe. No era a causa de una enfermedad, no era morirse de vieja ni morirse tranquila habiendo asimilado que Sigue leyendo →