Moher me recuerda que estoy viva

Hola Andrés: Vuelvo a ti tanto tiempo después. Hace un par de semanas de nuestra última charla por Whatsapp, como ocho meses, si no más, desde la última vez que te vi, y un año y medio por lo menos Sigue leyendo →

Café arábiga, cascadas imposibles y una maratón

Hay viajes buenos y hay viajes malos. Los hay en los que todo va como la seda y los hay en los que todo se atasca y nada sale a derechas. Nadie se libra de estos últimos, antes o después Sigue leyendo →

La isla de la libertad

Ayyyy, esta es una de las historietas que más ganas tenía de escribir, y al mismo tiempo es una sobre la que menos tengo que contar porque es muy sencilla, muy fácil, muy asequible… Es una historia que me gusta también Sigue leyendo →

Espiando hipopótamos en Naivasha

Cuando una dice que se va a espiar hipopótamos a Naivasha es en sentido literal. Se trata de verlos lo más cerca posible y que no te pase nada, claro. Son los animales más peligrosos de África, los que más humanos Sigue leyendo →

Elefantes ‘low cost’ en Amboseli

Me gustan los elefantes. Mucho. Mira que me han advertido veces de que son agresivos y peligrosos; una amenaza para el hombre. En Sekenani, un pueblo a las puertas del Maasai Mara, me contaban cómo destrozaban las verjas de caña, cómo las Sigue leyendo →

Carta abierta a mi auténtica mamá africana

Hola mamá, Te acabas de marchar a Madrid y me has dejado aquí solita en Nairobi. Ya sé que no te querías ir, pero las obligaciones llaman. Ahora debes estar sobrevolando Etiopía, y te imagino escribiendo en el cuaderno de viajes Sigue leyendo →

La teoría masái (segunda parte)

Kenneth y Samuel viven en Sekenani, un pueblo del suroeste de Kenia que no tendría nada por lo que destacar si no fuera porque es la puerta de entrada a la Reserva Nacional del Maasai Mara, la joya del turismo Sigue leyendo →

Con el sol pegado a los talones por el Maasai Mara

Son las siete y media de la mañana y aquí me encuentro, totalmente despejada (aunque un café no me vendría mal) y sentada en el porche de mi casita de madera, envuelta en una manta de cuadros. Tengo el portátil Sigue leyendo →

La costa más solitaria del mundo

Vuelvo a estas fotos y las veo todas grises. Cementerios, carreteras, ríos, mares y casas, todo es lo mismo. Y pese al frío que me transmiten las imágenes, me cuesta escribir en medio de este caluroso Madrid del mes de Sigue leyendo →

Buscando Killarney en el mapa

Un sonido estridente retumba en tus oídos. Pero no es el despertador, sino un gallo. Antes de abrir los ojos piensas, aún entre sueños, que huele diferente, que la cama se siente de otra manera. Todo esto ocurre en tu Sigue leyendo →