Filming in Albania: Muchas emociones

Tengo solo diez minutos para hacer esta actualización desde el campamento base, antes de irnos a rodar a casa de Rabje. Hoy tenemos con ella una entrevista muy delicada, ya que nos va a contar su testimonio con una cámara de cine delante. Es complicado pero no queda más remedio; ella es nuestra protagonista y a través de sus ojos y sus sentimientos conoceréis la historia que pretendemos contar con este documental.

Rabje, en uno de los escasos momentos en que sonríe. / ©Lola Hierro

Estos dos días anteriores han sido frenéticos y yo creo que productivos. Por fin hemos podido rodar algunas escenas tal y como las teníamos pensadas, y no sólo entrevistas. Hay que tener en cuenta que nosotros tenemos dos aspectos en los que trabajar. Por un lado el on, que son las escenas en sí que conformarán el documental, y por otro lado el off, que es el contenido, los testimonios de todos nuestros personajes.

Skaender Halluci, todo un ‘gentleman’. / © Lola Hierro

Pues bien, estos días previos hemos andado muy liados con el off, haciendo entrevistas a algunas figuras clave de la historia. Disfruté mucho con la de Skender Halluci, defensor del pueblo de Albania. Creo que nos dio una visión bastante objetiva –dentro de lo mínimamente oficialista que debe ser dado su cargo- de la incidencia real del Kanun en la sociedad albanesa,  y de cómo las instituciones públicas trabajan –o no- en la erradicación del problema. Skender, además, nos está ayudando con algunos permisos que necesitamos para rodar en prisión, y a día de hoy creo que puedo afirmar que me gusta la persona que es. Pasó siete años en la cárcel como preso político cuando estalló la guerra civil, su padre murió dentro, y creo que su propia experiencia le ha dotado de una sensibilidad especial a la hora de tratar asuntos tan turbios como los que tenemos entre manos.

Tafa y Belena. / © Lola Hierro

En cuanto al on, hemos estado con Rabje en el hospital y conseguimos unos planos muy bonitos de ella con su doctora. También hemos filmado cosas en su casa, con Belena, su hijita, y el resto de su familia, pero no quiero contar con demasiado detalle lo que estamos haciendo aquí porque entonces el documental luego no tendrá interés, prefiero reservarme los detalles para el día del estreno. ¡Estreno! Ahora mismo me parece tan lejano ese momento…

El carcelero que no nos deja pasar al hospital de presos. / © Lola Hierro

En fin, no es momento de pensar en ello, la verdad. Ahora lo que nos toca hacer es seguir rodando y rodando, investigando y dando la lata, en definitiva. Estamos teniendo problemas para acceder a ciertas personas que han tomado parte en esta historia, a ver si nuestros contactos no nos fallan  y la cosa va mejorando…

Melita, una mujer de armas tomar. /© Lola Hierro

Lo que sí creo que me está dando este día a día de trabajo y más trabajo es un mayor conocimiento de nuestros personajes. Creo, por ejemplo, que Melita no es tan mala como la pintaba ahora mismo. La veo más bien como una mujer sin cultura pero con astucia que desconfía de los extranjeros y que quiere sacar a su hijo de la cárcel como sea. Y se comporta según sus intereses. Creo que por fin se ha dado cuenta de que estamos aquí para ayudarles y ahora se ha abierto mucho más y ya no nos pone pegas para rodar como y donde queremos.

La futura casa de Rabje. / © Lola Hierro

Comprendo la preocupación que siente por el hijo que tiene preso. El chaval tiene 22 años, epilepsia, y está condenado a cadena perpetua por secuestrar, violar y asesinar a un niño de diez años.  Menuda carga supone esto para una madre. He tenido ocasión de ver la foto del muchacho en cuestión y parece un crío incapaz de matar una mosca. Tampoco creo que sea un angelito, es decir: aquí le excusan de su crimen alegando que está loco porque tiene epilepsia. Pero un epiléptico está en plena posesión de sus facultades mentales. Y en el crimen hubo premeditación y alevosía, no fue algo pasional hecho en un instante de enajenación mental. Todavía estoy esperando a que me consigan el historial médico… No sé, el día que consiga ver a este chico contaré mi opinión, ahora siento mucha pena por esta familia. Mi madre siempre me dice que odie el delito y compadezca al delincuente, y creo que ahora entiendo por qué.

Un deslumbrante barrio residencial. / © Lola Hierro

Por otra parte, voy a publicar a continuación las fotos del sitio en el que se supone que van a vivir Rabje y Melita con Belena. Es una cuadra. Hemos conseguido que Caritas les ponga la puerta y la ventana, pero no hay nada más allá de eso. Rabje está bastante depre, ella hace intentos por parecer contenta pero se le pierde la mirada y en muchos momentos se les saltan las lágrimas.

Ayer decidimos darle un rato agradable y nos la trajimos a casa, compré una tarta de cumpleaños y pasamos un rato divertido todas las chicas, en plan marujas. Yo no entiendo nada de shqip pero sigo haciendo mis pinitos. El periodista que hemos conocido, Fatos, me ha dado alguna lección Express, y Jose también. Aprendo lo más rápido que puedo y alguna vez he conseguido componer un par de frases sencillas. Ay, pero qué difícil es, madre mía…

PD: Belén (o Belena, como la han rebautizado) está genial, sana y feliz, ajena a todas las miserias de la vida. Come y llora abundantemente, como debe ser 🙂

Textos sobre el primer viaje a Albania:

  1. Filming in Albania: Un cumpleaños balcánico
  2. Filming in Albania: La difícil tarea de establecerse
  3. Filming in Albania: ¡Habemus bebé!
  4. Filming in Albania: ya estamos de entrevistas
  5. Filming in Albania: Muchas emociones
  6. Filming in Albania: Entrevista con un ¿asesino?
  7. Filming in Albania: Aprenda albanés en cuatro días
  8. Filming in Albania: Persiguiendo la noticia
  9. Filming in Albania: Live fast, die hard…
  10. Filming in Albania: Tengo un dèja vu
  11. Filming in Albania: Vuelta a casa. Faleminderit, Shqiperia

 Más relatos sobre el segundo viaje a Albania:

  1. ¿Volverá ‘Filming in Albania’?
  2. Filming in Albania: Del barco a la cama
  3. Se acabó lo que se daba
  4. San Valentín a la albanesa
  5. Albanian sagas: De mercadeo
  6. Las madres de Tirana

Textos sobre mi tercer viaje a Albania:

  1. He soñado a la muerte, y ha venido
  2. Albania, cuánto me dueles

BONUS: Las fotografías del viaje

 

5 Replies to “Filming in Albania: Muchas emociones”

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