Fez y su medina: ¡Relájate y disfruta!

Fez me está gustando mucho más, y encima el tiempo está mejorando por fin. Hemos salido de buena mañana a explorar y no hemos parado de caminar hasta que al mediodía hemos parado a comer en uno de los doscientos Sigue leyendo →

Meknès: la ciudad del rey sádico

Meknès no me entusiasma. Está orientada al turismo pero no ofrece nada realmente interesante, o nosotros no lo hemos encontrado, y eso que hemos visto casi todos los sitios que la Lonely Planet dice que hay que visitar. Primero hemos Sigue leyendo →

De camino a la ciudad del rey sanguinario

Como en este viaje voy acompañada, tengo menos tiempo para divagar y escribir lo que pienso, lo que observo. Ahora estoy metida en un tren que aún no ha abandonado la estación de Fez y que me llevará a la Sigue leyendo →

Fez con más miedo que vergüenza

Hemos llegado a Fez en un autobús de la CTM. El viaje ha ido bien salvo porque la carretera es mierdera y el conductor iba a toda pastilla. Ha sido un bamboleo eterno. Pese a todo, ha sido muy interesante Sigue leyendo →

Chaouen: La medina azul donde no paraba de llover

«No me puedo creer la mala suerte que tenemos: hemos llegado a Chaouen con el cielo totalmente encapotado, y según hemos encontrado el hostal se ha puesto a llover torrencialmente. Nunca pensé que las palabras ‘frío’ y ‘Marruecos’ pudieran ir Sigue leyendo →

Tánger: hola y adiós

Da igual lo que leas, da igual cuánto te prepares: en Marruecos te van a timar antes o después. Estoy recién llegada a Tánger y ya he pagado 20 DH de más (2 euros) a un taxista para que me Sigue leyendo →

Despegamos: Marruecos es… ¡verde!

Hemos despegado. Qué va. En realidad, llevo casi una hora volando. Voy en el culo de un avión, apretujada porque he tenido que colocar mi mochila en el espacio donde deberían ir mis pies. El vuelo va a atestado, y Sigue leyendo →

Kasbas centenarias, rutas polvorientas y un árabe buenorro

Nos adentramos en la que llaman ruta de las mil kasbas, y por 60 DH o seis euros por cabeza nos hemos plantado en Ourzazate, una ciudad que está a mitado de camino entre el desierto que hace ya dos Sigue leyendo →

Marruecos, allá vamos

He tenido tanto trabajo en el último mes y medio que ni me he dado cuenta de que la fecha ya estaba ante mis narices: hace un suspiro quedaban muchas semanas y, de repente, hoy es el día D, vuelvo Sigue leyendo →