Aventuras entre culturistas

El viernes fui a hacer un encargo para el periódico que hacemos en la Escuela: un reportaje sobre el Arnold Classic Europe, es decir, el 2º evento de culturismo más importante del mundo, solo precedido por el llamado Mister Olimpia de las Vegas (Estados Unidos).  ¿Y por qué se llama así? Porque su fundador y mecenas es el entrañable Arnold Swarzenegger, actor, ex gobernador de California, y figura del culturismo. Fui con ganas de verle y me quede con las mismas, ya que solo tenía previsto ir el sábado y el domingo.

Conan, Terminator… Chuarche, en definitiva, es el impulsor de este encuentro. / © Lola Hierro

Cubrir este evento ha sido algo muy divertido. Mi absoluta ignorancia acerca de este deporte se vio compensada con la extrema amabilidad de todas las personas con las que hablé, que contestaron a mis muchísimas preguntas y me informaron de todo lo que debía saber. El Arnold Classic estuvo durante los días 12, 13 y 14 de octubre en el recinto ferial de la Casa de Campo, y no es algo nuevo:  se lleva celebrando mas de 20 años en Ohio (EE.UU). En él se realizan diversas actividades y deportes relacionados a la fuerza, el músculo y la salud.

Mis dos nuevos guardaespaldas. Ojito… / © Lola Hierro.

La primera edición fue un éxito, según el portavoz de la organización, Javier Molinero. Y para esta segunda, se preveía una asistencia todavía mayor. “En 2011 tuvimos 15.000 visitantes y este fin de semana esperamos triplicar la asistencia”, explicaba. “No tengo datos oficiales aún, pero sí puedo decirte que las 4.500 entradas que se pusieron a la venta para los campeonatos de culturismo profesional de este  sábado se han agotado”. Según he leído este domingo en el diario As, al final han asistido unas 25.000 personas.

Entre los deportes que se han podido ver estos tres días, han estado los más habituales, como baloncesto, judo, taekwondo, karate, esgrima o tenis de mesa, y otros menos conocidos, como cheerlading (baile de animadoras) o pole dancing (baile en barra americana). “Lo más importante es el culturismo, porque Arnold es culturista, pero  hay muchísimos mas eventos y deportes alrededor de él, y todos con representaciones nacionales e internacionales. Solo para las competiciones amateur –las del viernes-  seremos 80 países y 700 atletas”,  me contaba Molinero.

Patada voladora en una competición de taekwondo. / © Lola Hierro.

Yo fui el viernres 12, festivo por ser el Dia de la Hispanidad, y por la mañana: y el recinto no estaba a rebosar, pero le faltaba poco. Los visitantes se apretujaban por los pasillos, los músculos se veían por todas partes y se confundían los anónimos con las caras conocidas, los atletas profesionales. “Los que salen en las revistas”, explicaba Carlos,  un joven madrileño de 20 años que acudió al salón sobre todo para “ver famosos”. Uno de ellos era Ronnie Coleman, un impresionante tiarrón que sido ocho veces campeón del mundo de culturismo -entre el 98 y el 2005- y que se encontraba relajado y sonriente en una caseta firmando autógrafos y haciéndose fotos con sus fans. “Es al mundo del culturismo lo que Pelé al del fútbol”, comentaba Carlos, un toledano que fue a pasar el día y que llevaba más de media hora en la cola para conocer a Coleman.

Ronnie Coleman con dos fans. Doy fe de que sigue hecho una mala bestia. / © Lola Hierro.

No muy lejos, una muchedumbre se agolpaba alrededor de un centenar de sillas dispuestas frente a un escenario. Jueces, aficionados y muchísimos fotógrafos no perdían detalle del concurso de culturismo femenino, en la categoría de tallas medias de bikini. Tres bronceadísimas y musculadas mujeres se contoneaban y sonreían delante del jurado. Eran las finalistas y no podían disimular la alegría de saberse a un paso de la victoria.

Las finalistas del concurso de tallas medias de bikini y un jurado. / © Lola Hierro.

Culazos. Quién lo tuviera igual de bien. / © Lola Hierro.

Entre el público, Pepi –sevillana, y su amigo Víctor –malagueño- hacían comentarios sobre las jóvenes. El año pasado Pepi participó por primera vez en este concurso, y quedó en 9ª posición de 20. “Me divertí muchísimo y para ser mi primera vez, no estuvo nada mal”, decía. Lleva 13 años entrenando y tiene un cuerpo sin un gramo de grasa. “No es magia”, replicaba. “Tener un cuerpo musculado es muy duro. Lo más importante es ser muy fuerte mentalmente, requiere mucho sacrificio. No puedes comer lo que quieres cuando te apetece, debes entrenar aunque no haya ganas… pero a mi me gusta mucho”.

Conseguir un cuerpo así requiere mucho sacrificio. / © Lola Hierro.

Su compañero, Víctor, le daba la razón. Tras 15 años entrenando, está de acuerdo en que la clave está en llevar una vida ordenada y tener voluntad. “La gente deja los gimnasios a la semana o al mes de empezar a ir porque no ven resultados, pero es que es imposible obtenerlos en poco tiempo, hay que ser paciente y constante”, describía.

Víctor y Pepi, dos aficionados majísimos. / © Lola Hierro.

En mi periplo a través de los puestos expositores distinguía con mucha facilidad a los profesionales del culturismo. “Somos muchos y ocupamos mucho”, me decía en broma Toni Gutiérrez, campeón de España de esta disciplina y ahora preparador. Para él es una gran noticia que un evento tan importante como el Arnold Classic se celebre en Madrid. “¡Ojalá sirva para acercar al público a este deporte!”, exclamaba. “Siempre ha estado mal mirado por eso del doping, la idea es acercarlo a la gente».

Toni Gutiérrez, ex campeón de España, con gente del gremio. / © Lola Hierro.

Y de “eso del doping”, algo me contó Jean Pierre Jiménez, que estaba en un puesto promocionando complementos nutricionales para deportistas de la marca PharmaFirst. Mientras preparaba batidos de fresa en una licuadora para ofrecer al público, aseguraba que tanto sus productos como todos los demás que se vende en tiendas son naturales y han pasado los controles del Ministerio de Sanidad. “Los que llevan anabolizantes y esteroides están prohibidos, solo se encuentran en el mercado negro, y aún así, a nosotros nos los pide muchísima gente”, admitía.

Jean Pierre, preparando batidos de proteínas. / © Lola Hierro.

Y a pesar de ello, presumía de que su empresa está pasando por una época dorada, ya que cada vez venden más. “Teníamos una tienda en Madrid y en un años hemos abierto otras tres. “Yo creo que la gente compra cada vez más estos productos porque cada vez va más al gimnasio y se cuida”, opinaba.

Campeonato de máquinas. / © Lola Hierro.

 Los datos le dan la razón. El número de gimnasios privados creció en España el 9,4 % durante la crisis debido en gran parte a la privatización de instalaciones municipales por recortes presupuestarios, según datos de la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas (FNEID). Mientras en 2008 había en España un total de 11.493 instalaciones deportivas en manos de empresarios privados, el año pasado esa cifra se elevó a 12.577. Asimismo, el empleo ha crecido durante estos cuatro años el 16 %, hasta sumar 71.300 trabajadores.

Las más guapas y forzudas. / © Lola Hierro.

Fernando Saugar, de la empresa Best Protein, también dedicada a vender estos productos, me dio otra clave: “Se come cada vez peor, y mas gente  suple comidas por productos como batidos y barritas, sobre todo los desayunos”, argumentaba. Y subrayó: estos productos son complementos, no suplementos, no pueden sustituir todas las comidas.”

Entre los 80 stand vi muchas curiosidades: puestos de joyería para las féminas, de tintes bronceadores, famosos del mundo del culturismo de mayor y menor rango mostrando sus músculos y haciéndose fotos con quienes lo pedían, exuberantes azafatas, aparatos de gimnasia que se podían probar y miles de clases distintas de preparados alimenticios.

Azafata explosiva. / © Lola Hierro.

Alhajas para culturistas. / © Lola Hierro.

Y aparatos de gimnasia. / © Lola Hierro.

Entre todo ese follón, David, un joven atleta alicantino, hacía poses sin camiseta a petición de su entrenador. Tiene 20 años, mide 1.93, pesa 117 kilos, y es la primera vez que compite en un evento de esta clase, aunque no estaba muy contento. “He quedado el sexto de once, pero es que me han fallado muchas cosas”, se justificaba. “Mi tinte era demasiado oscuro –aunque se había limpiado, aún tenía toda la cara y el cuerpo ennegrecidos-. Y lo peor ha sido que el jurado ordenaba las posturas en inglés, y como no lo entiendo, tenía que copiarme del de al lado”, explicaba.

David, 20 años. Es su primera competición de culturismo. / © Lola Hierro.

A pesar de la derrota, ve su futuro con optimismo. “Tengo más competiciones, y lo estoy compaginando con mis estudios, hago Ingeniería Industrial”, añadía, con orgullo. “Para que luego digan que los musculitos somos tontos”.

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